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La Cámara de Diputados aprobó en general el Convenio Colectivo de Trabajo de Salud

La Cámara de Diputados de la provincia aprobó en general y por mayoría el Convenio Colectivo de Trabajo (CCT) para el personal dependiente del Sistema Público Provincial de Salud. Lo hizo en la 8º sesión ordinaria del cuerpo tras un extenso debate.
El tema llegó al recinto con dos despachos en minoría aprobados ayer en reunión plenaria de cuatro comisiones. Con 18 votos se impuso el dictamen que plantea aprobar el Capítulo III del CCT homologado por la Subsecretaría de Trabajo, referido a la imputación presupuestaria. Los votos fueron aportados por los bloques del MPN, Adelante Neuquén, UP-UNA, FRIN, el diputado Javier Bertoldi y la diputada Ayelén Gutierrez (FpV), y el diputado Alejandro Vidal de la UCR. La sesión comenzó a las 18.40 bajo la presidencia del vicegobernador Rolando Figueroa y con la participación de 32 diputados.

El otro despacho en discusión proponía avalar el CCT pero excluyendo cuatro artículos vinculados a trabajo incentivado y trabajo eventual (Nº 25, 33, 96 y 123). La iniciativa reunió 8 votos provenientes del FN, Libres del Sur, Frente Grande y el diputado Guillermo Carnaghi y la diputada Nanci Parrilli del FpV. En tanto, los diputados y diputadas de los bloques del Pro, Nuevo Compromiso Neuquino y el diputado de la UCR, Oscar Smoljan, no votaron ninguno de los despachos. El diputado Raúl Godoy (PTS-FIT) se abstuvo de votar.

Los principales puntos de debate se centraron en la modalidad de contratación de rendimiento óptimo, la desvalorización de la dedicación exclusiva y el sistema de guardias escalonadas que incorpora el CCT; aspectos objetados por los profesionales del sector.

Al inicio, el diputado Jesús Escobar (Libres del Sur) denunció agresiones recibidas durante el ingreso a la Legislatura por parte de dirigentes gremiales que se encontraban afuera del edificio. “Responsabilizo al gobernador de la provincia por esta situación”, sostuvo. Diputados y diputadas de distintos bloques repudiaron hechos de violencia, amenazas y escraches por parte de dirigentes gremiales.

Al hablar como miembro informante, la diputada Gloria Sifuentes (MPN) argumentó que la Cámara de Diputados tiene la obligación de aprobar o desaprobar el CCT pero no de modificarlo. “Los únicos habilitados para hacerlo son los paritarios”, afirmó. Dijo que lamentaba que no hayan podido participar de la negociación el Sindicato de Profesionales de la Salud Pública del Neuquén (SIPROSAPUNE) y el Sindicato de Enfermería pero remarcó que no es responsabilidad de la Cámara. Asimismo, observó que de acuerdo a lo manifestado por el ministro de Salud, Ricardo Corradi Diez, ambos gremios fueron recibidos y escuchados.

En otro tramo, destacó como “bondades del CCT” el ingreso al sistema público de salud por concurso; el pase a planta permanente de personal mensualizado y de planta temporaria; el mantenimiento de jornadas laborales de 40 horas semanales, cubriéndose tres turnos de trabajo las 24 horas; la extensión hasta las 20 horas en la atención de los Centros de Salud; la vigencia de la dedicación exclusiva y la incorporación del rendimiento óptimo que –remarcó- queda a consideración de la dirección de cada hospital de acuerdo a las necesidades del servicio y no es obligatorio sino optativo. En este último punto se basó para sostener que no puede declararse inconstitucionalidad. A la vez, detalló la forma en que impactarán los aumentos en los salarios de profesionales y trabajadores.

Como miembro informante del otro despacho, el diputado Eduardo Fuentes (FN) sostuvo que la Cámara no puede promover normas que sean inconstitucionales y si bien se pronunció a favor de aprobar el CCT, opinó que contiene cuatro artículos que “dañan la Constitución y los derechos de los trabajadores”. Cuestionó la nueva contratación laboral de rendimiento óptimo que incorpora el Convenio, como así también la estimulación económica para que los profesionales realicen más guardias por considerar que fomenta “el trabajo a destajo”. Pidió contener la demanda de los profesionales sin alterar el derecho de todos los trabajadores y trabajadoras.

A favor de la aprobación del CCT tal como fue enviado, el diputado Sergio Gallia (Adelante Neuquén) sustentó su intervención en el marco legal que faculta a la Legislatura a discutir solamente la afectación presupuestaria del Convenio sin posibilidad de modificarlo. En tanto, Mario Pilatti (MPN) dijo que “no hay ningún trabajador que gane menos” y defendió el rendimiento óptimo como “una herramienta para mejorar lugares en donde hay problemas en el sistema de salud”.

En la misma línea, Javier Bertoldi (FpV) rescató los derechos que el CCT otorga a los trabajadores y trabajadoras del sector, como así también los 200 millones de pesos que se van a volcar a la masa salarial. Por la UCR, Alejandro Vidal fundamentó su voto positivo en la obligación como diputado de homologar o no el CCT.

Al apoyar el otro despacho, la diputada Nanci Parrilli (FpV) opinó que “estamos legalizando algo que va hacia un trabajo esclavizado” y advirtió irregularidades del convenio. “Nosotros no estamos en contra de los trabajadores, estamos en contra de esos artículos que van en contra del sistema público de salud”, afirmó.

Desde el PRO, Damián Canuto rechazó los dos despachos al ampararse en la ley Nº 1974 que otorga a la Legislatura la posibilidad de aprobar o desaprobar un CCT. “No es una discusión jurídica sino política”, sostuvo y dijo que el CCT “no es inocente” en las consecuencias económicas de los gremios. El diputado Oscar Smoljan (UCR) pidió que el CCT regrese al ámbito donde se resuelve y argumentó su rechazo en que los profesionales de la salud no estén representados.

El diputado Raúl Godoy (PTS-FIT) indicó que el CCT nació “como una demanda necesaria y terminó siendo una guerra para adentro”. Al mismo tiempo, apuntó que al CCT “lo tiraron como una bomba para que explote acá adentro”.

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