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Sigue la polémica por el caso del Rio

La defensora Oficial dio sus argumentos porque no se desarrollo la audiencia del acuso de introducir el virus a Junin de los Andes. En un posteo en facebook .

“Mentir ocultando….
Eso es, mostrar solo una parte, ocultar lo que no conviene. Copiar y pegar. Repetir sin investigar, sin analizar, sin corroborar, sin medir si lo que digo sirve y suma o hace daño.

Es fácil arengar la antipatía, infundir miedo, alentar la bronca de les odiadores y “opinologos”.
Mas difícil es llamar a la calma, transmitir tranquilidad, fomentar la empatía y la solidaridad con quienes están sufriendo.

Hace dos días participé como abogada defensora de una audiencia, en la cual me opuse a que ese mismo día se le imputaran cargos a una persona convaleciente de una grave enfermedad. Las razones por la cuales se solicitó la reprogramación tenían que ver por cuestiones personales de salud, familiares y también sociales o epidemiológicas. –
Como corresponde, la cuestión se debatió: se escucharon testimoniales, las diferentes partes presentes expusimos nuestras posturas y peticiones, finalmente, el juez resolvió hacer lugar a mi planteo y reprogramarla. –

Sin embargo, no es casual que los medios digitales, al comunicar la noticia no contaran que la audiencia no se hizo ayer porque no estaban dadas las condiciones y que la misma fue suspendida y reprogramada para los próximos días.
Seguramente porque la intención era transmitir a las personas una “sensación de impunidad” (que no existe, porque más tarde o más temprano el sospechado será sometido a la causa penal).

No es casual que se ocultaran las razones jurídicas (imposibilidad de ejercer debidamente el derecho de defensa), humanitarias y sociales que dieron fundamento a la decisión del juez.-
Seguramente porque algunas lectoras y lectores podrían entender que la decisión del juez no solo era ajustada a derecho sino también difícil de cuestionar moral y éticamente; entonces probablemente la noticia no generaría tantas reacciones, insultos y repudios.

También entiendo que, aún conociendo la verdad, para muchas personas esa decisión podría ser equívoca o antipática. Para estos últimos, la buena noticia es que existen recursos jurídicos, para que quienes no estén de acuerdo puedan plantear que se revise esa decisión. –

Pero me pregunto… ¿Por qué no se dijo en los medios que los mismos que ayer pedían la “detención inmediata” y pretendían formularle cargos a un paciente todavía en período de convalecencia de una grave enfermedad, en otras causas (que no tienen repercusión mediática) muchas veces tardan semanas o meses para tomar la misma decisión?

¿Cuál es el verdadero “interés social” en este caso?
Es más importante poner a actuar inmediatamente al poder represivo del Estado y someter “a cualquier costo” (personal y social) a un persona todavía convaleciente, que colaborar con quienes cuidan a la población no dificultándoles más todavía su tarea?

Hay muchos hombres y mujeres trabajando, tratando de proteger a las personas que vivimos en Junín, quienes “contra reloj” intentan concluir exitosamente la investigación epidemiológica para lograr efectivamente “cercar” el virus en el pueblo, que “ponen el cuerpo” a esta situación en la calle, que arriesgan su propia vida para cuidar de todas y todos.

Pero evidentemente también hay quienes trabajan “para la tribuna”, que toman decisiones inconsultas en la soledad de sus escritorios, que dan “órdenes” y “expresas directivas” desde sus despachos, que intentan disciplinar por medio de oficios a quienes no les dan la razón.
Esos mismos que en lugar de litigar y hacer los planteos jurídicos en los Tribunales (donde corresponde), lo hacen en los medios de prensa.

Hoy está más vigente que nunca la frase que dice “La cabeza piensa, donde los pies pisan”.

Espero que esta pandemia sirva, al menos, para terminar de “sacar la careta” a unas cuantas y cuantos.-

Ahora, si queremos, tenemos la oportunidad de diferenciar y distinguir a quienes les importa más la primicia (aunque sea mentira) de quienes realmente desean mantener a la población debidamente informada, en un momento tan complicado sanitario, social y económicamente.

También podemos, si lo deseamos, distinguir si los funcionarios públicos cumplen sus funciones de cuidado, trabajan para lograr la verdadera resolución de los conflictos, o continuamos siendo selectivos, poniendo por encima de la salud comunitaria nuestros propios egos y vanidades, si tomamos decisiones “populares” o acordes, oportunas y efectivas.

Ojalá podamos estar a la altura de las circunstancias.
Ojalá podamos, al menos, hacer menos daño.
Que seamos empáticas y empáticos con quien está sufriendo. Que seamos personas menos egoístas y más comprometidas.

Tal vez no tengamos otras oportunidades como esta….
Dr Mariela Pereyra defensora

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